Tus pensamientos son los arquitectos de tu destino...
David o. Mckay
Su nombre es Karina Cabrera Parra, fue recibida en un hogar miembro
de la iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días por Cecilia Parra
y Candelario Cabrera un 28 de junio de 1992. Los primero años de su vida creció
en una familia funcional; y en su mente no había un concepto mas real que ese. Tal vez era demasiado pequeña para poder
comprender situaciones y desafíos que no estaban a su alcance y a pesar de las
distintas circunstancias adversas que podrían estar a su alrededor; Kari como la suelen nombrarle familia y
amigos siempre fue un niña llena de amor
y aun recuerda lo maravilloso que resultaba
el mundo para ella. Junto con su familia
se mudaron a un fraccionamiento en el
cual las cosas aun empezaban a tomar
forma; no habían muchas familias, las
escuelas no tenían las mejores condiciones y evidente mente la madre de kari;
temía por la seguridad de sus 4 hijos; Marely, Miguel y David, sobre todo siendo
este ultimo tan pequeño, pero fueron situaciones que pudieron sobrellevar.
Karina siempre amo a
papá; el siempre fue lo máximo para ella, inquebrantable y guapísimo, fielmente
enamorada. Sus padres sufrieron una ruptura matrimonial, era mas de lo que ella
podía entender a sus 7 años y no sabia en realidad que eso fuera posible. Su padre falleció un 25 de marzo tras un accidente, cuando
ella tenia tan solo 11 años, situación que causo un giro completo a su vida. Su
familia a través del tiempo llegó a comprender
y siguieron adelante juntos.Creció y se
desarrolló eclesiásticamente; adquirió mucho conocimiento y durante su juventud se aferro a las cosas buenas y de
buena reputación. Académica mente siempre tuvo el apoyo de familia y amigos, a decir verdad nunca le hizo falta nada de lo
necesario.
Tiene dichas inmensas, ama a su familia por sobre todas las
cosas. Es agradecida por cada uno de los momentos que vive, tanto de alegría
como de prueba. Recuerda como disfrutó de sus aventuras juveniles y que
feliz que era al no ser ordinaria y defender siempre lo que creía correcto. Se siente satisfecha por lo que hace y se esfuerza día con
día para ser mejor, esta dispuesta hacer sacrificios por cosas que ella asegura
valen la pena y disfruta ser y sentirse dueña de su camino.
testimonio (Cecilia Parra): Kari siempre ha sido una niña muy alegre, se ha hecho responsable de su hermano menor y siempre recuerdo con cariño cuando se quedaba con el y lo cuidaba. aprendió a tomar el liderazgo y ayudarme en casa siempre. es una excelente hermana.